15/2/10

Roque Saverio Marrapodi




En casa teníamos dos ídolos: el tenor Caruso y un futbolista de Punta Alta que atajó en la selección, Marrapodi. El primero no sabíamos bien porqué era nuestro ídolo, pero el abuelo daba unos aullidos sentidos, como imitándolo. Habría de ser virtuoso, pensábamos, aunque nunca lo veíamos en la tele. El otro se llamaba Roque Saverio Marrapodi, mientras viva, no me olvido su nombre. Pareciera de esas nominaciones que están perfectamente armadas para que uno se muera aún con esa sonoridad en la memoria.
Supuestamente hubo una época en que los arqueros volaban, Marrapodi venía de ahí, papá decía que era un gato.
Un hombre con la habilidad de un felino, eso me capturaba.
Intenté decirle a los chicos que jugaban en el potrero del ferrocarril, que mi abuelo había visto atajar un tipo que volaba, que ese Navarro Montoya era un muerto. Cosas que yo escuchaba en casa. Los pibes de Juárez, mis vecinos, me dejaban quedarme en la cancha, al costado, si yo no hacía comentarios de este tipo, irreales, poco simpáticos.
Un arquero que volaba, a quién se le ocurre.
Con Marrapodi soné durante años. Venía con esas orejas en punta y bigotes agudos y me solucionaba todo, me cazaba de la cintura y me llevaba a otro lugar. Volando. Con mis hermanas jugábamos a ser Marrapodi, era el superhombre, daba sentencias. A 36 años de su debut en el seleccionado nacional, Roque Saverio, en nuestros juegos, nos salvaba las papas de lo que no podíamos hacer y de lo que nadie nos creía que pasaba.
No miento cuando digo que al tipo no lo conozco, nunca vi un video suyo, siquiera, pero bueno, ahora, cuando pienso en un poema ideal, delinear un verso y llevarlo a la forma que me parece estética y potente, imagino una pelota, que viene combada, imposible, al ángulo izquierdo. El arquero que se eleva hasta lo inadmisible, como una lince, agarra esa pelota que está en llamas y la toma, para permanecer así en posición fetal unos segundos, como que la hace parte de su mismo cuerpo animal sin dejarnos saber si el mismo arquero se ha prendido fuego o el poema, ha encontrado una forma soberbia.

7 comentarios:

Pao dijo...

este texto me hace acordar a mi escuchando a mi papá... solo que reemplazá a Marrapodi, por el Mariscal Perfumo, o Rubén Paz!!!!

alfonsina dijo...

:)
me lo publicaron ayer en una revista de Ferrocarril Oeste, "gente de ferro" se llama, me suena gracioso decirlo porque nunca me imaginé salir en una revista de fútbol. Un honor, mi padre: felíz.

Pao dijo...

naaa en serio??? que bueno!!! viste Fon que cuando yo te digo que sos buena, sos buena!!!
Mi papá llego a salir en alguna revista de deporte y se le cae la baba!!! Y como llegaste a esa revista??? lo mandaste!? te felicito!!!

alfonsina dijo...

No, un hincha de Ferro googleó Marrapodi, le apareció mi texto y le gustó. Es compositor y le hizo una musiquita muy linda al mismo arquero. Mirá http://www.youtube.com/watch?v=SLZXAmz-ypE

beso bonita!

Alicia dijo...

HOLA,ME LLAMO ALICIA Y SOY LA VECINA DE LA HERMANA DE ROQUE MARRAPODI,ELLA SE LLAMA JULIA Y CON MUCHA SORPRESA VIMOS TU BLOG DONDE HABLAS CON MUCHA DEVOCION DE SU HERMANO,QUEDO MUY MARAVILLADA DE COMO TE EXPRESAS DE EL,ASI QUE ME TOME EL ATREVIIENTO DE ESCRIBIRTE,CON EL CONSENTIMIENTO DE ELLA ESTAS LINEAS,TE DEJO MI MAIL, YA QUE ELLA NO POSEE UNO ES UNA SEÑORA MAYOR PERO MUY LUCIDA Y MUY BUENA YA QUE MEMOSTRO FOTOS DE ROQUE.MI MAIL ES ALICIANET7@HOTMAIL.COM. ESPERO QUE SIGAMOS EN CONTACTO

alicianet7 dijo...

HOLA, QUERIA REGUNTARTE SI TE LLEGARON LOS MAILS QUE TE ENVIE DE PARTE DE JULIA ESPERO HAYA ANOTADO BIEN TU DIRECCION...DISCULPA LA MOLESTIA...ALICIA

Anónimo dijo...

Roque marrapodi fue uno de mis idolos como hincha de FCO. Mi recuerdo mas cariñoso y sentido a su memoria. GRANDE FLACO